A principios de 2019, Fabián Nesprías de la ciudad de Trelew, Patagonia Argentina, contactó con Gabriela Castillo y le propuso crear un disco sobre historias personales en su actividad de voluntariado.

Ambos aceptaron embarcarse en “La vida para cantar” y en un tiempo récord crearon once canciones intercambiando letras, melodías y arreglos a la distancia gracias a las posibilidades que hoy nos brinda la tecnología.

Nos cuenta Gabriela:
Para escribir las letras me impliqué profundamente poniéndome en la piel del “otro”. Desde su sentir, desde la mirada de una sala de hospital al mundo, desde la calle de una persona “sin hogar” hacia el interior de uno mismo, desde la alegría de los niños en el aprendizaje de una enfermedad. Cada canción es una historia emocionante, intensa, de dolor pero también de gozo. Ver galería de imágenes.

Una de esas historias es la de Emilio y Antonio, pacientes de hemodiálisis del Hospital Clínico de Valencia. Tuve la fortuna de conocerlos muy de cerca, de compartir largas charlas sobre sus vidas en mis visitas al Hospital. En septiembre del año pasado, al regresar de vacaciones me comunicaron que ambos habían fallecido. Fue un impacto muy duro para mi. Por ello, le hemos dedicado una bellísima canción en su honor.

Otra de las canciones refleja mi experiencia con personas “Sin Techo” de la Asociación Natania y la Casa de la Caridad de Valencia. Tuve ocasión de conocer a varias de ellas, sus duras historias, sus penurias y decidí escribirles una letra inspirada en Buenos Aires, y que Fabián transformó en un tango magistral.

La música de “la vida para cantar” reúne poesía, melodías y arreglos maravillosamente ensamblados, convirtiendo el sueño de dos artistas argentinos a la distancia, en un proyecto musical concebido sobre ideas de superación y esperanza en la vida.

Aquí los personajes y sus vidas… para cantar.