PIDEME

(Gabriela Castillo – Fabián Nesprías)

“Emotivo poema que Gabriela dedicó a los niños y niñas del
Centro de Parálisis Cerebral Infantil de la Cruz Roja – Valencia”.

Con una canica te invento un palacio,
jardines de lirios y un caballo alazán.
Con una gotita te invento una isla,
sirenas, tesoros que puedes buscar.

Pídeme, pídeme
mi niño mis ojos te quiero cantar.
Tengo un verso, una guitarra dibujada en la pizarra
cuando quieras pintar.

De un lego amarillo te invento una nave,
galaxias de espuma y un amigo espacial.
De un lazo turquesa te invento una playa
arena de azúcar, caballitos de mar.

Pídeme, pídeme
mi niña mis ojos te quiero cantar.
Tengo barcos, ballenas,
tengo lunas y estrellas
cuando quieras volar.

Pídeme pídeme
mi niño mis ojos te quiero cantar.
Tengo un mapa en el bolsillo
y en mi alma un pajarillo 
que te invita a soñar. 

ME FUI

(Gabriela Castillo – Fabián Nesprías)

“Esta canción es un homenaje a los emigrantes, a quienes deben tejer sus historias lejos del lugar de origen. Aquellos que luchan incansablemente por lograr sus sueños, superando adversidades a veces extremas. Como dice la letra, la figura materna es sin duda, el sostén emocional indispensable en esta experiencia de vivir”.

A este lugar en el mundo
una mujer le dio luz
y fue tejiendo en su vientre
un canastito azul.
Ella, mi madre me dijo:
vuela, mi sueño eres tu.

Me fui pensando que un día
fácil sería volver
y me encontré en el camino
penas que no imaginé.
Ella, mi madre me dijo:
lejos habrás de aprender

Soplan los vientos
un canto nuevo de libertad
para sembrar las semillas
que en tu alma germinarán.
Ella mi madre me dijo:
canta que te escucharán.

Me fui llevando el silencio
y un corazón para amar,
y te encontré en la distancia
mágicamente quizás.
Ella, mi madre me dijo:
alguien te va a enamorar.

Me fui creyendo en mi estrella
y en un destino mejor,
y recordé a mi madre
en las caricias del sol
Ella me dijo algún día:
aquí te espero mi amor.

TUS ALAS

(Gabriela Castillo – Fabián Nesprías)

“Canción que Gabriela escribió inspirándose en sus visitas al Servicio de Psiquiatría de los Hospitales.
Estos versos nacieron de observar e interactuar con los pacientes, cómo se emocionan, disfrutan, ríen, y expresan sus tristezas y alegrías”.

En este camino tan ancho y disperso
de cielos nublados, de frías mañanas.
Me enseña el milagro de verte a lo lejos
trayendo hasta mi un alivio del alma.

Si miro hacia abajo me pierdo de vista,
si callo el dolor me ahogo en palabras.
Si en cambio te busco en un largo
silencio sabré regresar sonriendo a mi casa.

Me veo en tus ojos, descubro el misterio
y encuentro a aquel niño que fuera hace años.
Un rayo de luz me devuelve a la vida,
recuerdo los sueños que había olvidado.

No olvides mi nombre si cruzas la puerta
y trae al regreso tu voz que me salva.
Ya sabes que espero tu abrazo en mi pecho
en esta locura sin prisas ni pausas.

Y siento en mi pulso, la vida en mis venas
y el mundo que juega tras esa ventana.
Es mi libertad infinita a tu lado
y todo es posible al darme tus alas.

SOÑANDO CON VOS

(Gabriela Castillo – Fabián Nesprías)

“En esta canción Gabriela cuenta una historia de superación personal. La de una muchacha de Europa del Este que conoció en la unidad de desintoxicación del Hospital Arnau de Vilanova. Una canción que habla de su decisión de abandonar todo pasado y de confiar plenamente en la vida”.

Voy por el río abriendo mañanas
sintiendo sus aguas de vida a mis pies.
Mi barco dibuja estelas marrones
dejando a lo lejos tristezas de ayer.

Siento el perfume a tierra mojada
y el rio me lleva en su hondo caudal.
Me pide que olvide el dolor al ocaso
y vaya remando mi sueño hasta el mar.

Y dejo la orilla hacia el horizonte,
navego a tu puerto que espera mi amor.
Escucho de lejos tu nombre en la brisa
me duermo en el río soñando con vos.

Sigo hacia el norte en la correntada,
le duele a mi alma pensar en volver.
El dios de las aguas me arrulla en sus brazos
en lentos compases de un chamamé.

En la ribera de mi silencio
amarro mi vida de amor y dolor.
Y siento el cansancio de tantos caminos,
me niego a rendirme con el corazón.

SOMOS HIJOS

(Gabriela Castillo – Fabián Nesprías)

“Esta canción intenta concientizar sobre el respeto hacia nuestra Madre Tierra-Pachamama, proveedora del sustento a todas sus criaturas, de las medicinas que nos curan, de la energía que nos mantiene vivos.
Respeto por ella y por nosotros mismos, sin distinción y sin excepción.” 

Esta madre que es la tierra
alimenta nuestros cuerpos,
a los peces y a las aves
emigrantes de los cielos.

Nuestra pacha se contempla
en el rostro de sus hijos.
Es Consciencia y Universo
para pobres, para ricos.

De su núcleo nace el fuego,
de sus cerros, agua y vida.
Pero sufre en sus entrañas
cuando el hombre la castiga.

Las montañas y los llanos,
los desiertos y las selvas.
Somos hijos de la Pacha
hermanados en la huella.

Por los mares voy buscando
mi destino en cada puerto.
Va mi estrella por delante,
mi guitarra y mi silencio.

La semilla de mi canto
busca un surco en el camino
y lo encuentra en cada alma
pura y noble como un niño.

Tal vez lleve mis tristezas
anudadas en el pecho,
pero creo en esta Tierra
ser feliz es mi derecho.

Y QUIEN SABE

(Gabriela Castillo – Fabián Nesprías)

“Esta canción refleja lo inesperado de la vida cuando todo parece perdido e imposible: la magia de un encuentro casual y de la forma más inverosímil… Allí donde tenga lugar el amor entre dos personas, como la historia de estos personajes en un hospital”.

Decírtelo seria improcedente
y creo que lo sabes como yo:
hay algo que nos pasa y es más fuerte que una brisa.
La vida lo resuelve a su manera
disfraza las excusas del amor.
Inventa un motivo y un lugar para el encuentro.

Y este miedo a haber querido
y el dolor de haber perdido
nos dan tregua para amar una vez más.

Y este miedo a haber querido
y el dolor de haber perdido.
Y quien sabe… seas tu
mi mejor casualidad.

Tal vez si recorrieras mis caminos
en este devenir del corazón
sabrías el porqué de tantas lágrimas y heridas.
El cielo que nos ve crecer de niños
confía en la vida sin temor,
nos muestra las estrellas que alcanzamos en los sueños.

Así como es creer en lo imposible,
un ángel en mi oído susurró
me dijo que tu alma me buscaba en cada risa.
Y mientras te esperaba en las mañanas
crecía dentro mío una canción.
Podía imaginarte y sentirte en mi silencio.

EMILIO Y ANTONIO

(Gabriela Castillo – Fabián Nesprías)

“Homenaje a dos pacientes de Hemodiálisis del Hospital Clínico de Valencia. Recordarlos aquí ha sido emocionante y movilizador. Sus historias de juventud y las anécdotas que compartían con Gabriela en sus visitas al Hospital”.

Llevo mis recuerdos andando conmigo,
noches de verbenas y amor en mi pueblo.
Me siento un gorrión de ese tiempo olvidado
llegando a mi infancia en un vuelo.

Suenan las guitarras de viejos amigos,
el primer tabaco y un beso en su puerta.
La risa de aquellas muchachas tan lindas
llenan mi nostalgia de lágrimas secas.

El espejo me enseña un milagro,
los años vividos conmigo se irán
y escucho cantar a mi ángel dorado
al pie de la cama, susurros del mar.

De vuelta en la vida, en casa me espera
el abrazo dulce de hijos y nietos
y aquella mujer que elegí para amarla
dándome los años más bellos.

Las calles serenan mi andar de regreso
bajo la arboleda de cedros e higueras.
Silbo melodías con mi alma de niño
Me siento en un banco a escribirles poemas.

TREMENDA CIUDAD

(Gabriela Castillo – Fabián Nesprías)

“Esta canción recoge las anécdotas y emociones de las personas “Sin Techo” que Gabriela visitó en los Centros “Natania” y “Casa de la caridad”, llevándolos imaginariamente a Buenos Aires para describir sus historias, sus pesares y esperanzas”.

En esta ciudad de noches eternas
de luces a medias y esquinas perdidas,
camina conmigo un duende risueño
y me habla bajito en la oscura vigilia.

El cielo desprende su lluvia de otoño
y moja mis pasos de largos silencios.
Tal vez me bendice de versos y lunas
y me haga feliz en un solo momento.

Y entre amarte y odiarte, tremenda ciudad
elijo adorarte con toda mi alma
y beso tu boca de miel y cristal.
Y me arraigo a tus calles, mi loca pasión
no importa si muero dormida en la niebla,
volveré a tu vida en mi resurrección.

Así como soy errante sin nombre,
se cuela un recuerdo en mi pecho vacío,
y veo a mi padre en la sombra de un patio
y corro a su encuentro volviéndome un niño.

La vida me abraza, me acuna de soles
y entibia mi cuerpo de invierno y distancia.
El duende me lleva a pasear por tus barrios
y me reconcilio en cada mirada.

En esta ciudad de noches eternas
de luces a medias y esquinas perdidas.
En esta ciudad me quedo por siempre
te siento tan mía
mi sueño, mi canto
y mi dolor.

SI TE ANIMAS

(Gabriela Castillo – Fabián Nesprías)

“Esta canción refleja el carisma y la alegría de las personas con Síndrome de Down que Gabriela conoció en sus visitas al Centro Asindown de Valencia y a los integrantes del balet folklórico que dirige el profesor Miguel Serrano en Santiago del Estero – Argentina”.

Soy un árbol bien plantado
de raíces infinitas
y mis brazos hacia el cielo
dan sombra a quien necesita.

Soy la danza de la vida,
imparable mi retumbo.
Siento el alma entrelazada
con todos y cada uno.

Soy brillante entre las rocas
con un corazón eterno.
Si me ves algo distinto
no me conoces en serio.

En mi fiesta ya están todos
Baile, canto y alegría.
Si te animas yo te enseño
A amar como nadie haría.

Soy guitarra bombo y viento,
voy sonando por los montes
y me llega tu cariño
del perfume de las flores.

Soy estrella en los mares
cuando el temporal arrasa.
Para navegar las noches,
tu recuerdo me acompaña.

Soy de puro sentimiento,
mi palabra vale oro.
Si te digo que te quiero
veras como me sonrojo.

FLORECE

(Gabriela Castillo – Fabián Nesprías)

“Canción que Gabriela escribió inspirada en las conversaciones con los pacientes de Hemodiálisis y Oncología… personas que esperan su visita y sus canciones en los largos y dolorosos tratamientos”.

Si yo pude alguna vez iluminarte,
solamente fui un espejo de tu alma.
No hice más que encontrar tu luz adentro
y enseñarte el amor que te buscaba.

Solo mírame y florece en tu camino.
No te apures, yo te espero donde sea.
En el tiempo que nos queda ya sabremos encontrar
poco a poco la respuesta.

En la honda soledad de nuestras noches,
tan cercanas a la muerte irremediable.
Es la vida quien suaviza los recuerdos
cuando llega un amor para salvarte.

Solo mírame y florece en tu camino…

Es mi ofrenda este puñado de canciones
por dejarme estar contigo en las mañanas.
En tus ojos me reflejo así tan libre,
me haces fuerte cuando ríes, cuando cantas.

Solo mírame y florece en tu camino…

LA DESTERRADA

(Gabriela Castillo – Fabián Nesprías)

“Historia real que relata el duelo de una mujer ante la ruptura sentimental de una larga relación. Su proceso de aceptación, el quiebre emocional, la distancia del hogar común, el regreso al punto de partida”.

Dentro de ti, poesía y dolor
se quiebran en pedazos tu alma, tu ser.
Eras su casa, todo su mundo
Fue…. Ya no es.

Todo por él, el cielo, el amor
mujer que se transforma en flor de nogal.
Sombra y perfume, hogar y canto.
Fue… ya no está.

Cerró su puerta y sin palabras
te has vaciado de amor
y llorarás sus besos
hasta olvidar amarlo
en tu destierro sin Dios.

Y al regresar, sin más que perder
el tiempo va curando a tu corazón.
Sana la herida, y reverdeces.
Es… tu perdón.

Miras atrás, mujer y pasión,
aquella casa tuya, el amor que no fue.
En el silencio, aún lo adoras
Es… tu querer.