Soledad
Compañera en la perpetuidad de la distancia.
Reposo en tu hombro y descanso
del interminable reflejo de un espejismo vacío.
Soledad
Consejera en la ambigüedad de las palabras.
Desnudo mis verdades y fracasos
en facturas de un pasado imposibles de pagar.
Soledad
Mediadora en la fugacidad de las promesas.
Condeno la recurrencia del pretexto
y del dejar como está lo que no debería ser.
Soledad
Sanadora en la fragilidad de mi tristeza.
Confieso este amor maniatado
que me ahoga en silencio con tu complicidad.