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La desterrada-gabriela-castillo

La desterrada (canción 11)

Sanando desde el perdón

El motivo de esta canción merece un capítulo aparte.

A principios de 2019 yo estaba de gira en Argentina invitada por el músico y compositor  Cuti Carabajal, un ícono del folklore nacional. 

Por increíble que parezca, fue aquí -viviendo en España- donde la vida me regaló la oportunidad de cantar en los mayores escenarios y festivales de folklore.

Encontrándome en la vorágine de presentaciones, reuniones, eventos y conciertos junto a Cuti recibí un mensaje por whatsapp de un guitarrista de la Patagonia que yo no desconocía por completo, Fabián Nesprias. 

En ese mensaje me enviaba una melodía suya con el título de “La desterrada” y me proponía que le pusiera letra.

Por esas cosas extrañas que suceden con las redes sociales, nos habíamos puesto en contacto alguna vez a través de Facebook y él seguía mi trayectoria musical en Valencia. 

Escuché esa melodía y me emocionó hasta los huesos. Me resultó extraño que tuviera semejante título sin que hubiera una historia dolorosa que lo haya inspirado.

Efectivamente, no me equivoqué. La protagonista de esta canción, una querida amiga de Fabián, había sufrido una ruptura sentimental que la dejó literalmente sin hogar.

Acepté su propuesta de escribir la letra ni bien regresara a Valencia de mi gira y así fue. A mediados de febrero del 2019 ya teníamos nuestra primera canción terminada. 

Luego nacieron las siguientes diez canciones de “La vida para cantar”.

Obviamente esta obra es distinta a las otras y no refleja mis experiencias como música por la salud. Pero es la primera canción que trabajamos y creamos juntos, y merecía estar en el disco.

No fue difícil ponerme en la piel de “La desterrada”.

Me atrevo a decir que todas las mujeres sabemos de qué va el asunto. Lo hemos vivido de alguna u otra manera, padeciendo el desprecio y hasta la humillación en carne propia o en la piel de alguna otra mujer amiga, cercana. 

Sin embargo, yo tenía la responsabilidad de darle contenido a esa música y para ello debía sobreponerme a mi propia lucha interna.

Ante todo, debía embellecer y suavizar con palabras una realidad que conocemos de sobra: la historia de cualquier mujer en el mundo. 

Creo en el perdón. Y hasta el día de hoy no encontré mejor camino para trascender tantas situaciones difíciles. 

Desde este lugar, íntimo y absolutamente personal, nacieron versos como éstos:

Y al regresar, sin más que perder
el tiempo va curando a tu corazón.
Sana la herida y reverdeces.
Es… tu perdón.

La desterrada sigue sonando en mi alma como el primer día que la escuché y sé que su protagonista ha sanado y “reverdecido”, superándose y creando una nueva versión -maravillosa- de sí misma 

La última canción del disco ha sido la primera que nació de dos autores a la distancia. Es el broche de oro de un trabajo hecho a conciencia, con profundo respeto a las maravillosas personas que lo han inspirado.