blog archivos - Gabriela Castillo Wed, 31 Dec 2025 12:27:50 +0000 es hourly 1 https://gabrielacastillo.es/wp-content/uploads/2023/01/cropped-Foto-redes-sociales-gabriela-castillo-32x32.jpg blog archivos - Gabriela Castillo 32 32 BALANCE DE UN AÑO: LO QUE DUELE Y LO QUE SOSTIENE https://gabrielacastillo.es/balance-de-un-ano-lo-que-duele-y-lo-que-sostiene https://gabrielacastillo.es/balance-de-un-ano-lo-que-duele-y-lo-que-sostiene#respond Wed, 31 Dec 2025 09:45:59 +0000 https://gabrielacastillo.es/?p=18404 Escuchar el Post ahora BALANCE DE UN AÑO: LO QUE DUELE Y LO QUE SOSTIENE Una mirada personal y colectiva sobre el cierre de 2025 Se termina un año y, como siempre, toca hacer balance.  No es algo nuevo, sino más bien un hábito recurrente, analizado cada vez con mayor sapiencia y con menor exacerbación emocional. … Leer más »BALANCE DE UN AÑO: LO QUE DUELE Y LO QUE SOSTIENE

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BALANCE DE UN AÑO: LO QUE DUELE Y LO QUE SOSTIENE

Una mirada personal y colectiva sobre el cierre de 2025

Se termina un año y, como siempre, toca hacer balance. 

No es algo nuevo, sino más bien un hábito recurrente, analizado cada vez con mayor sapiencia y con menor exacerbación emocional. 

Hacer balance se me da bien. Intento esforzarme por ver el vaso medio lleno, aunque es cierto que a veces prefiero no ahondar demasiado en los detalles para no caer en bucles de autolamentación, reproches hacia algunos personajes y, también, hacia una misma.  

En lo personal, 2025 fue un año para sembrar: la creación de un nuevo disco junto al compositor Cuti Carabajal; el nacimiento de mi podcast La Equilibrista; y una nueva sección en mi web de Lecturas Esenciales que tantas satisfacciones me han dado. 

Logros que no siempre se vislumbran en likes ni en vistas exorbitantes, sino en comentarios y valoraciones de personas de muy alta estima para mí.  

A eso se suma una relación de pareja consolidada y un entorno familiar que evoluciona y prospera a su propio ritmo. 

No puedo ni debo olvidar agradecer a un puñado de alumnos históricos y recientes, de todas las edades y gustos musicales, que me ponen al día de los hits más destacados, así como el enorme bien que me hacen los abuelos y abuelas a quienes acompaño musicalmente en residencias y centros sociosanitarios desde hace nueve años. 

También estuvieron, claro, los avatares de una vida bastante similar a otras: problemas de salud —como mi operación de apendicitis a mitad de año—, la necesidad de ajustar gastos, de hacer frente a circunstancias injustas y la sensación de que nada cambia demasiado para bien.  

Todo ello, dentro de un contexto de contención: mis seres queridos y mis mascotas —mi perra, mi gata y mi gato—, que me sostienen cuando los vientos soplan en contra. 

Investigando un poco sobre este momento crucial del balance, descubrí que, según la neurociencia, nuestra selección mental suele inclinarse de manera bastante desigual. En promedio, entre un 60 y un 70 % de nuestra atención se dirige a las experiencias negativas, mientras que solo entre un 30 y un 40 % se reserva para las positivas. Esto ocurre incluso cuando, objetivamente, hubo más hechos neutros o favorables.

No se trata de pesimismo, sino del llamado sesgo de negatividad: la tendencia del ser humano a registrar con mayor rapidez lo negativo, recordarlo con más detalle, otorgarle más peso emocional y utilizarlo como criterio principal al evaluar una etapa. 

Un solo evento adverso puede tener el mismo impacto emocional que entre tres y cinco positivos. Por eso, cinco logros no siempre compensan una pérdida, diez días tranquilos se diluyen frente a uno difícil y un comentario crítico puede eclipsar varios elogios. 

¿La razón? Nuestro cerebro se formó para sobrevivir, no para ser feliz.  

Lo negativo implica una posible amenaza y exige atención inmediata; lo positivo, en cambio, señala seguridad y no requiere alerta. Recordar peligros aumentaba las probabilidades de seguir vivos. Hoy el peligro ya no es un depredador, pero el cerebro aún no se ha actualizado del todo. 

Al hacer un balance anual, la mente suele recordar primero lo que dolió, lo que no salió, lo que faltó o lo que se perdió, mientras minimiza aquello que sí se sostuvo, lo que se logró con esfuerzo, lo cotidiano que funcionó y los vínculos que acompañaron. 

Por eso tantas personas afirman: “Fue un año duro”, aunque, al desglosarlo, no todo haya sido así. 

Dicho esto, y con todo el aval de la ciencia, salgo de mi propia burbuja, me asomo al mundo y observo la continuidad de las guerras entre Ucrania y Rusia, en Medio Oriente entre Israel y Gaza, o entre India y Pakistán, por mencionar algunos de los conflictos más relevantes.  

Veo también devastadoras inundaciones e incendios que generaron pérdidas humanas y económicas masivas; atentados con múltiples víctimas y tensiones crecientes en los tratados internacionales.  

Pero al mirar el otro lado de las cosas, aparecen también noticias luminosas: avances en tratamientos contra el cáncer gracias a técnicas de inmunoterapia asistidas por inteligencia artificial, el hecho histórico de que la energía renovable haya superado por primera vez al carbón en producción mundial, con un crecimiento notable de la energía solar y eólica y proyecciones; acuerdos ambientales, como los tratados oceanográficos, que permitieron reducir los niveles de plásticos en los océanos gracias a la cooperación internacional y a tecnologías innovadoras.

También algunas especies en peligro han mostrado signos claros de recuperación poblacional. Y, en el campo científico, los descubrimientos de posibles biosignaturas, exoplanetas y objetos interestelares siguen ampliando nuestra comprensión del universo y de la vida misma. 

En ese escenario global, el broche de oro fue la concesión del Premio Nobel de la Paz 2025 a María Corina Machado, por su valentía civil y su lucha persistente por la democracia y los derechos humanos en Venezuela

Este 2025 fue un año desafiante: las noticias difíciles ocuparon gran parte de la agenda global, pero también existieron avances que confirman la capacidad humana de innovar, resistir y no rendirse. 

El mundo terminó el año con más titulares oscuros que luminosos, y nuestra mente suele replicar ese mismo gesto: recordar más lo que dolió. No por falta de gratitud, sino porque así aprendimos a sobrevivir. 

Quizás el verdadero desafío del balance no sea sumar hechos, sino revisar el peso que les damos. Porque, aunque el dolor grite, aquello que nos sostuvo —la constancia, los vínculos, la esperanza— suele permanecer en voz baja, alentando la vida.

 

 

 

 

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CÓMO SER UN ESTOICO E PLENO SIGLO XXI https://gabrielacastillo.es/como-ser-un-estoico-en-pleno-siglo-xxi https://gabrielacastillo.es/como-ser-un-estoico-en-pleno-siglo-xxi#respond Thu, 11 Sep 2025 09:40:07 +0000 https://gabrielacastillo.es/?p=18186 Escuchar el Post ahora CÓMO SER UN ESTOICO EN PLENO SIGLO XXI El arte de resistir con Séneca La realidad nos presenta un panorama complejo a nivel mundial. Nadie queda exento del estupor cuando sintoniza el telediario o lee los titulares de los periódicos.  Sabemos que la agenda de noticias destaca, por sobre todas las… Leer más »CÓMO SER UN ESTOICO E PLENO SIGLO XXI

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CÓMO SER UN ESTOICO EN PLENO SIGLO XXI

El arte de resistir con Séneca

La realidad nos presenta un panorama complejo a nivel mundial. Nadie queda exento del estupor cuando sintoniza el telediario o lee los titulares de los periódicos. 

Sabemos que la agenda de noticias destaca, por sobre todas las cosas, la crisis, el drama, las catástrofes y el morbo de cualquier índole y en cualquier latitud. 

Todo nos llega con inmediatez y nos impacta sin previo aviso sin que hayamos podido desarrollar alguna inocuidad. 

Sin embargo, podríamos pensar que si aún no nos hemos extinguido es porque existe alguna ley máxima que interviene para mantenernos vivos y nos asiste para superar las adversidades. 

Si consultamos en internet, no se puede confirmar ningún porcentaje de situaciones positivas y negativas en el mundo. Así como una tabla comparativa. 

Todo se mide a través de encuestas que pueden arrojar ciertos datos, pero que no suponen alguna una evidencia exacta y real sobre la que basarnos para confirmar alguna tendencia. 

Obviamente todo dependerá del país o la región donde se consulte a la gente. 

Una encuesta de Ipsos realizada en 2024 a 23.287 personas de 29 países reveló que los temas que más preocupan actualmente a los ciudadanos son: la inflación con un 32%, el crimen y la violencia obtuvieron el 31% y finalmente la pobreza y la desigualdad el  29%.  

Además, los participantes en la encuesta mostraron inquietud por temas como el desempleo, la corrupción política y financiera y la salud pública. 

Sin embargo y contra todo pronóstico, el World Happines Report 2023, señala que en el contexto de la guerra de Ucrania se ha fortalecido el sentimiento de compañerismo y apoyo social después de la invasión de 2022, demostrando que un evento negativo puede fortalecer lazos sociales. 

Esto confirma que, en medio del dolor, la humanidad tiene sobrada capacidad de sostenerse mutuamente. 

Comencé a leer un libro muy interesante de David Fideler “El arte de vivir como un estoico” y es revelador cómo uno de sus representantes más notables, Lucio Anneo Séneca, haya analizado a la sociedad de su época y los desvaríos de las conductas humanas con tanta claridad y con tanta vigencia. 

Sorprende que su análisis, que ya data de dos mil años, resuene con una actualidad arrolladora. 

Séneca fue una figura influyente y predominante de la política romana durante los reinados de Claudio y Nerón. Como escritor, su obra abarca el teatro, diálogos filosóficos, tratados de filosofía natural, consolaciones y cartas. 

En Epístolas 8.2 Séneca nos confirma su intención: Me ocupo de los hombres del futuro. Redacto algunas ideas que puedan serle útiles. Les dirijo por escrito consejos saludables. Cual preparados de útiles medicinas(…). El recto camino que descubrí tardíamente, cansado de mi extravío, lo muestro a los demás”. 

Su mirada en perspectiva nos puede resultar iluminadora para nuestro presente. 

En las cartas a su amigo Lucilio le aconseja y exhorta a cultivar las virtudes más elevadas para conocernos y obrar con plena consciencia de nuestros actos: 

“Antes que nada cuida de estar en consonancia contigo” Epistolas 35.4  

“Hay otros mil casos en que el tesón franquea cualquier obstáculo y muestra que no es difícil nada que la mente se haya impuesto a resistir”. Sobre la Ira II.12.4 

Así podríamos citar a Seneca hasta el infinito y caer en la cuenta de que las situaciones que parecieran “tocarnos en suerte o desgracia”, resulta que se repiten y retroalimentan por los siglos de los siglos. 

Volviendo al punto de partida, me detengo donde cada ser humano necesita trascender su propia mirada y observar el contexto. 

Al despertar, comenzamos a elegir, a seleccionar y a prestar atención. Miramos el teléfono móvil, chequeamos mensajes, leemos alguna que otra noticia, y allí arrancamos la jornada a la manera que estamos acostumbrados

Nuestro foco hará que destinemos la energía hacia metas, propósitos, valores o preocupaciones, permitiendo que la vida siga siendo un “más de lo mismo”. 

Sin negar la realidad, sin abstraernos del sufrimiento, y sabiendo por otra parte que “nada nuevo hay bajo el sol”, podremos posicionarnos de un lado o del otro de las estadísticas. 

La gran pregunta sería: qué cosas dependen de nosotros. Tal vez pequeñas decisiones que, aunque irrelevantes en el plano social, resultan decisivas en lo personal e inmediato. 

En este sentido, Séneca nos diría: “Cualquiera que fuere su fortuna, conseguirá con ella hacer una gesta memorable.” Epístolas 85.40 

 

 

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CRISIS, RESILIENCIA Y PROPAGANDA: LA ESPECIE HUMANA EN JAQUE https://gabrielacastillo.es/crisis-resiliencia-y-propaganda-la-especie-humana-en-jaque https://gabrielacastillo.es/crisis-resiliencia-y-propaganda-la-especie-humana-en-jaque#respond Tue, 19 Aug 2025 12:17:21 +0000 https://gabrielacastillo.es/?p=18071 Escuchar el Post ahora Crisis, resiliencia y propaganda: la especie humana en jaque Lecciones de supervivencia desde el año 536. El mundo hoy nos ofrece un panorama complejo en todas latitudes.   Existe una combinación de desastres naturales, conflictos armados y crisis humanitarias, con sus consecuencias inevitables a mediano y largo plazo.  Cada cual, y… Leer más »CRISIS, RESILIENCIA Y PROPAGANDA: LA ESPECIE HUMANA EN JAQUE

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Crisis, resiliencia y propaganda: la especie humana en jaque

Lecciones de supervivencia desde el año 536.

El mundo hoy nos ofrece un panorama complejo en todas latitudes.  

Existe una combinación de desastres naturales, conflictos armados y crisis humanitarias, con sus consecuencias inevitables a mediano y largo plazo. 

Cada cual, y según donde le toque vivir, percibirá la realidad de acuerdo con las circunstancias geopolíticas, sociales y culturales de su región. 

Todavía existen pueblos que parecen vivir en otro tiempo —como ciertas comunidades de Papúa Nueva Guinea, la Isla Sentinel del Norte o regiones de Etiopía— donde la preservación de costumbres ancestrales mantiene una relación distinta con la modernidad. 

También en Senegal, Brasil y Perú viven comunidades ancladas en un tiempo que parece inmutable. 

Quienes pertenecemos a este mundo interconectado, sentimos una preocupación generalizada por el cambio climático, con su impacto en fenómenos meteorológicos extremos y el aumento del nivel del mar. 

También, las tensiones geopolíticas, problemas de salud pública como pandemias y las desigualdades económicas contribuyen a un panorama global peligroso. 

A esto deberíamos agregarle un problema no menor, como la creciente dependencia de la tecnología y los consecuentes ciberataques, que también ponen en alerta a todos los sistemas de los cuales dependen. 

Según un artículo de la National Geographic, historiadores y científicos, señalan la peor época de la humanidad a partir del año 536 donde varias erupciones volcánicas precipitaron un “invierno volcánico” de una década de duración. 

En 541 la peste bubónica llegó desde Egipto y consiguió matar a un tercio de la población del imperio bizantino. 

El aumento de la capa de hielo del océano (un efecto de retroalimentación del invierno volcánico) y un intenso mínimo solar (el período regular que presenta la menor actividad en el ciclo solar de 11 años del Sol) en el año 600, aseguraron que el enfriamiento global continuara durante más de un siglo. 

Digamos entonces que, aun creyendo que vamos de mal en peor, todavía tenemos chances de superar las adversidades presentes, con las contramarchas de los intereses que manejan los hilos de este mundo. 

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible es un compromiso global de 193 países, adoptado el 25 de septiembre de 2015, para desarrollar un plan de acción “a favor de las personas, el planeta y la prosperidad”.  

La Agenda 2030 también tiene la intención de fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia. 

Este marco trata de trazar un camino para lograr dar respuesta a los grandes desafíos mundiales: desde la pobreza y el hambre hasta la corrupción y el cambio climático. 

Los 17 objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030 de la ONU abarcan metas sociales, económicas y ambientales que buscan cerrar la brecha de género, erradicar el hambre, promocionar la acción climática o buscar la paz y la transparencia, entre otros propósitos. 

Sin embargo y como sucede con las buenas intenciones cuando no hay una actitud de cambio real, aún se está lejos de cumplir los objetivos previstos.  

Mientras tanto, la brecha se agiganta. La falta de voluntad para implementar medidas de coordinación y financiamiento, se cobra vidas y recursos en el planeta. 

Algunas personas critican la Agenda 2030 por considerarla una herramienta para un supuesto “Nuevo Orden Mundial” o un intento de controlar a la población.   

También se critica la frase “En 2030 no tendrás nada y serás feliz” por su enfoque en la falta de propiedad y su potencial para generar descontento. 

Cristina Martín Jiménez, periodista y escritora sevillana, señala que la Agenda 2030 es una mera campaña propagandística universal dirigida a sugestionar a todas las personas del planeta y a perseguir a la gente que se rebela contra el statu quo establecido. 

Si bien los principios en los que se basa la Agenda son lícitos y razonables, esta obra diferencia claramente el mensaje de la intención que oculta. Para la autora, lo que nos cuentan sobre la Agenda es pura propaganda.  

Una campaña de comunicación internacional cuyo fin es vendernos un futuro mejor para todos.  

Volviendo a aquel fatídico año 536 cuando el mundo experimentó un período de oscuridad y enfriamiento global, llamado “invierno volcánico”, y una densa niebla cubrió Europa, Oriente Medio y partes de Asia, bloqueando la luz solar y causando bajas temperaturas y hambrunas, la recuperación se debió principalmente a la adaptación y a la resiliencia de las sociedades. 

Los cambios en la agricultura, el comercio y la organización social, fueron claves para mantener la cohesión social y reconstruir las comunidades.  

Evidentemente, con mucha menos información y recursos, y en medio de la catástrofe sanitaria y la hambruna generalizada, la humanidad supo ponerse de acuerdo. Más de lo que estamos demostrando hoy en los actuales foros de debate internacional.  

Históricamente el ser humano ha sabido superar las crisis gracias a la adaptación, a la colaboración y a la resiliencia.   

Todas ellas, capacidades de supervivencia, que por el momento, parecen quedar soslayadas bajo slogans y buenos propósitos sin ver la luz ni encaminarse en políticas realistas y urgentes.  

La pregunta es si, frente a un mundo en crisis, recordaremos a tiempo esas capacidades antes de que sea demasiado tarde. 

 

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LA SONRISA, EL ULTIMO ACTO DE RESISTENCIA https://gabrielacastillo.es/la-sonrisa-el-ultimo-acto-de-resistencia https://gabrielacastillo.es/la-sonrisa-el-ultimo-acto-de-resistencia#respond Tue, 29 Jul 2025 18:42:26 +0000 https://gabrielacastillo.es/?p=18034 Escuchar el Post ahora la sonrisa, el último acto de resistencia Reivindicando nuestro sello más humano Soy una defensora y promotora de la simpatía, de la necesidad de ingresar a un sitio con una sonrisa, del requisito indispensable de saludar mirando a los ojos y de estrechar la mano con firmeza.  Sé lo bien que… Leer más »LA SONRISA, EL ULTIMO ACTO DE RESISTENCIA

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la sonrisa, el último acto de resistencia

Reivindicando nuestro sello más humano

Soy una defensora y promotora de la simpatía, de la necesidad de ingresar a un sitio con una sonrisa, del requisito indispensable de saludar mirando a los ojos y de estrechar la mano con firmeza. 

Sé lo bien que sienta dar y también recibir una llamada o un WhatsApp en un momento crítico, saber que le importamos a alguien, y que ese alguien nos brinda un espacio de respiro para que el momento duela menos. 

Un “buen día” mostrando una sonrisa tiene todo lo que se necesita para cambiar la vida de alguien, y la propia.  

El simple hecho de elevar las comisuras de los labios, creando una curva hacia arriba y, en el mejor de los casos, mostrar los dientes con delicada satisfacción, más la consecuente contracción del músculo orbicular de los ojos, creando las famosas patas de gallo, es el acto más sencillo y, a simple vista, de alto grado de liberación de endorfinas, serotonina y otros analgésicos naturales que produce nuestro cuerpo.  

Esta contracción de varios músculos faciales ha dejado su huella a lo largo de la historia, desde las sonrisas arcaicas de las esculturas griegas conocidas como kuros, hechas hace 2.500 años, hasta los emojis, esas pequeñas imágenes que le ponen sabor a nuestros mensajes.  

Tan fácil y sencillo como sonreír nos predispone de otra manera.  

Como señala un artículo de Público, “La sonrisa también reduce los niveles de hormonas responsables del estrés como el cortisol o la propia adrenalina. 

De esta forma, sonreír también es una buena estrategia para prevenir la tristeza y la depresión, al generar estados de ánimo positivos y placenteros. En este sentido, la sonrisa es también un excelente mecanismo de homeostasis fisiológica: sonreír es una forma de restablecer tanto nuestro equilibrio fisiológico como psicológico.”   

Siendo un recurso que todos conocemos, que podemos palpar y evidenciar a nuestro favor, ¿qué nos pasa con nuestra tendencia adulta a la seriedad, al hastío, a la poca gana? 

En mi experiencia reciente como paciente de hospital para una intervención de apendicitis, la situación a mi alrededor parecía rutinariamente acuciante.  

Cada persona con su propia historia a cuestas, con sus dolores más o menos a flor de piel, se mimetizaba en una sala con pacientes heterogéneos. 

Las abuelas que compartían conmigo la sala de urgencias, descargaban sus letanías al paciente de al lado o la enfermera de turno, que llevaba horas atendiendo a otros pacientes en iguales o peores condiciones. 

Observé el cuadro: la cara de los involucrados (pacientes, personal sanitario, familiares), su gesticulación, el tono de voz, la forma de entrar, de saludar, de reaccionar ante el dolor de una aguja, de hablar entre sí.  

Y llegué a la conclusión que hemos escayolado las emociones.  

Nos vamos rutinizando, y taponando la entrada y salida de cualquier sedimento emocional

Interactuando lo justo y necesario con el otro, por la razonable necesidad de preservar la salud mental ante la desgracia ajena, también nos acorazamos y nos volvemos cero emotivos y menos reactivos. 

Olvidamos qué es sonreír. Se le olvidó a la cajera del super, se le olvidó al funcionario del Inem, se le olvidó al vendedor de la Once, se le olvidó al farmacéutico del abierto 365 días del año, se le olvidó a la vecina que renegó con su hijo adolescente anoche, se le olvidó a chofer de la EMT. 

Y así un sinnúmero de seres humanos, entre los que me encuentro, que hemos reservado para momentos muy puntuales, siempre que no demande demasiada energía, una característica tan humana como sonreír.  

Nada nos hace tan distintos de otros seres vivos.  

Por eso reivindico la sonrisa, el entendimiento, la cortesía, la convivencia, la empatía. Porque cuando alguien sonríe, el mundo —aunque sea por un segundo— deja de doler tanto. 

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¿QUÉ QUIERES SER CUANDO SEAS GRANDE? https://gabrielacastillo.es/que-quieres-ser-cuando-seas-grande https://gabrielacastillo.es/que-quieres-ser-cuando-seas-grande#respond Sat, 28 Jun 2025 15:14:03 +0000 https://gabrielacastillo.es/?p=17949 Escuchar el Post ahora ¿Qué quieres ser cuando seas grande? Carreras con salida vs. vocaciones con sentido: el dilema de una generación Frente a mi casa hay un Instituto secundario, Bachillerato y de Formación Profesional.  Cada mañana veo pasar a decenas de jóvenes que llegan solos o en grupitos de dos o tres compañeros.  Se… Leer más »¿QUÉ QUIERES SER CUANDO SEAS GRANDE?

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¿Qué quieres ser cuando seas grande?

Carreras con salida vs. vocaciones con sentido: el dilema de una generación

Frente a mi casa hay un Instituto secundario, Bachillerato y de Formación Profesional. 

Cada mañana veo pasar a decenas de jóvenes que llegan solos o en grupitos de dos o tres compañeros. 

Se me hace inevitable recordar, allá lejos y hace tiempo, cuando me tomaba el colectivo para cursar mis estudios secundarios, madrugando para llegar puntual a las 7:50 todos los días. 

Años ochenta… Madre mía, ¡si habrá pasado agua bajo el puente!  

Los pibes y pibas en aquellos años teníamos otra historia en la cabeza. Se nos venía encima la urgencia de trabajar, de independizarnos, de ser adultos y de tomar el timón de nuestras vidas

Yo estudié en la Facultad; otros compañeros empezaron a trabajar, algunos emprendieron sus propios negocios, otros formaron familia siendo muy jóvenes. 

Pero no estoy tan segura de poder trazar un paralelismo entre estos chicos nacidos a partir de 2010 y los veteranos de los 80. Si bien transitamos la misma etapa biológica, la mentalidad es absolutamente distinta. Y tampoco compartimos la misma idiosincrasia

Mucho menos enfrentamos los mismos desafíos para insertarnos en el mercado laboral. Nosotros apenas salíamos con una base de inglés y mecanografía (esta última, nuestra gran herramienta). 

A principios de los 90 conocí aquellas PCs que parecían cajones inmensos, con pantalla de fondo negro y letras verdes. Usábamos el famoso programa de texto WordPerfect para escribir documentos, cartas, declaraciones juradas, etc. 

Hoy la cuestión es otra. La incertidumbre es moneda corriente. 

La automatización y la precarización laboral hacen que muchos jóvenes prioricen carreras “seguras” o con salida rápida al mercado: tecnológicas, sanitarias, de logística o vinculadas a la energía. 

Por eso, hay un aumento notable de matrículas en FPs técnicas y ciclos medios, mientras que las carreras largas como Filosofía, Historia del Arte o Humanidades son vistas como apuestas “arriesgadas” desde el punto de vista económico. 

También encontramos un desajuste entre formación y empleo. El mercado cambia más rápido que los planes educativos. 

Hay sectores con vacantes sin cubrir (como ciberseguridad, energías limpias o salud mental), mientras que en ámbitos como comunicación, derecho, psicología o educación hay una sobresaturación de perfiles, con inserción lenta y condiciones irregulares. 

Esto lleva a muchos jóvenes a evitar las carreras vocacionales o de pasión, bajo la idea de que “no tienen salida”. 

Hoy se plantean, al menos, tres preguntas clave: 
¿Qué carrera me asegura ingresos? 
¿Tendré que irme del país? 
¿Y si lo que estudio hoy queda obsoleto en 10 años? 

Aunque el acceso al conocimiento es más amplio —gracias a cursos online, aprendizaje remoto y redes profesionales—, también se ha vuelto más competitivo. Ya no se compite solo con postulantes de tu ciudad, sino con personas de todo el mundo. 

Esto desvaloriza ciertos títulos tradicionales si no se acompañan de experiencia, idiomas o habilidades blandas. 

A su vez, crece el interés por formaciones híbridas y prácticas desde el inicio. 

¿Entonces, qué alternativas hay?  

Muchos jóvenes hoy eligen dobles titulaciones o carreras con salidas variadas, como Administración, Dirección de Empresas o Tecnología. 

Primero apuestan por algo “sólido” y luego exploran su vocación por fuera. 

Optan por formaciones modulares o bootcamps, programas intensivos y acelerados que los preparan para ingresar rápidamente al mercado laboral. 

Buscan carreras que permitan movilidad internacional o la posibilidad de trabajar en remoto. 

Evidentemente, estamos frente a un momento sin precedentes. Hay un alto grado de incertidumbre, e insertarse en el mercado laboral se ha vuelto un acto de supervivencia estratégica. Todo esto tiene un impacto negativo sobre aquellas vocaciones más humanistas.  

No sé si todo tiempo pasado fue mejor. Pero hace 40 años, al menos, sabíamos con más certeza hacia dónde ir. Hoy, el futuro viene sin mapa. 

 

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CRÓNICA DEL GRAN APAGÓN IBÉRICO https://gabrielacastillo.es/cronica-del-gran-apagon-iberico https://gabrielacastillo.es/cronica-del-gran-apagon-iberico#respond Wed, 28 May 2025 10:02:52 +0000 https://gabrielacastillo.es/?p=17919 Escuchar el Post ahora Crónica del gran apagón ibérico Cinco muertos, cero responsables Parece increíble que hoy se cumpla 1 mes del apagón que dejó a España, Andorra, Portugal, sur de Francia, ciudades de Marruecos e Italia sin suministro eléctrico durante casi 10 horas o más, y hasta 24 y 48 horas en reestablecerse el… Leer más »CRÓNICA DEL GRAN APAGÓN IBÉRICO

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Crónica del gran apagón ibérico

Cinco muertos, cero responsables

Parece increíble que hoy se cumpla 1 mes del apagón que dejó a España, Andorra, Portugal, sur de Francia, ciudades de Marruecos e Italia sin suministro eléctrico durante casi 10 horas o más, y hasta 24 y 48 horas en reestablecerse el sistema general. 

La noticia del día hoy es que aún no se ha reportado un solo responsable del suceso. 

Este episodio tan inclasificable se cobró la muerte de cinco personas en España: 

Una mujer de 46 años en Alzira – Valencia, por no funcionar el respirador eléctrico que utilizaba.  

Una persona enferma de ELA en Castilla y León que falleció por no recibir a tiempo ventilación mecánica.  

Tres personas de una misma familia en Ourense – Galicia, por inhalar monóxido de carbono al utilizar un generador en interiores para que funcione un respirador. 

Una mujer 56 años en Carabanchel – Madrid, al incendiarse su vivienda por el uso de velas y otra persona más en Basauri – Vizcaya por la que se investiga su muerte vinculada al apagón. 

Hasta ahora sabemos que la causa ha sido la pérdida de 15 GW es decir, el equivalente al 60% de la generación eléctrica durante 5 segundos. También se ha especulado sobre una pérdida repentina de energía solar y una pérdida masiva de energía renovable como posibles factores que desestabilizaron la red. 

“Según distintos medios, citando a «fuentes del sector», aunque sin precisar, la red eléctrica española habría estado teniendo problemas de estabilidad horas antes del apagón, con fluctuaciones de frecuencia”. 

Para el ciudadano de a pie, que por lógica entendemos que todas las consecuencias vienen determinadas por causas específicas, nos resulta inconcebible que no se haya reportado un solo responsable hasta la fecha y que tengamos que presenciar el payasesco espectáculo de “tirarse la pelota uno a otro” en las comparecencias institucionales.  

Se me vienen a la memoria las palabras del humorista argentino Enrique Pinti que en su magistral monólogo del espectáculo “Salsa Criolla”, remarcaba “acá no podés echar a funcionarios de cuarta que les descubren cadáveres en los despachos, y dicen: yo no sé quien dejó la ventana abierta… es una campaña, están de la administración anterior”.

Hasta el momento y mientras nos entretienen con discursos y guiones pautados, se ha constituido un comité de análisis técnico liderado por la vicepresidenta tercera (porque sepan que en España hay 3 vicepresidentas) y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, para investigar las causas del apagón.  

Además el Ejecutivo ha solicitado al Grupo Europeo de Coordinación de la Electricidad, dependiente de la Comisión Europea, que elabore un informe independiente sobre el incidente. 

En el otro banquillo del ring, encontramos a las principales compañías eléctricas, agrupadas en la patronal Aelec (que incluye a Iberdrola, Endesa y EDP), quienes han criticado la falta de transparencia en la investigación del apagón, exigiendo a REE (Red Eléctrica de España) que comparta información técnica relevante. 

Ellas insisten en que no hubo fallos en sus plantas y que las desconexiones automáticas se realizaron siguiendo el reglamento. 

Lo único cierto y triste es que, a la fecha, nadie ha asumido la responsabilidad directa por el apagón masivo. 

Evitando entrar en la desesperación, me pregunto hasta cuando debemos soportar y/o aceptar el “normal” curso de las cosas, con esta parsimonia social que nos caracteriza. 

El país vivió al filo del abismo por una descompensación eléctrica afectando a 44 millones de personas y todavía no hay ni una sola dimisión, ni una disculpa, ni un responsable señalado. 

Y para colmo se nos dice que tendremos que esperar entre tres y seis meses para conocer las verdaderas causas del siniestro.  

Al paso que vamos y viendo cómo funcionan las agencias informativas creando noticias que se solapan unas tras otras y rezagándolas al olvido, tal vez cumplido el plazo, hayamos olvidado qué ocurrió un 28 de abril del 2025 mientras cinco familias señalan esa fecha en sus calendarios esperando justicia y reparación por sus muertos. 

 

 

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A 5 AÑOS DE LA PANDEMIA https://gabrielacastillo.es/a-5-anos-de-la-pandemia https://gabrielacastillo.es/a-5-anos-de-la-pandemia#respond Sun, 16 Mar 2025 00:12:21 +0000 https://gabrielacastillo.es/?p=17873 Escuchar el Post ahora A 5 AÑOS DE LA PANDEMIA Algo habremos aprendido Increíblemente en este mes de marzo se cumplen 5 años del inicio de la Pandemia de Covid19. En diciembre de 2019 se registraban los primeros casos en Wuhan, China aunque la Pandemia fue declarada oficialmente el 11 de marzo de 2020 según… Leer más »A 5 AÑOS DE LA PANDEMIA

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A 5 AÑOS DE LA PANDEMIA

Algo habremos aprendido

Increíblemente en este mes de marzo se cumplen 5 años del inicio de la Pandemia de Covid19.

En diciembre de 2019 se registraban los primeros casos en Wuhan, China aunque la Pandemia fue declarada oficialmente el 11 de marzo de 2020 según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Escuché a una científica afirmar que el ser humano recuerda mejor y al detalle aquellos eventos cruciales de su vida o ante una noticia de gran impacto, que recordar lo que hicimos un día cualquiera hace un mes atrás.

Este fenómeno tiene su explicación en nuestra biología y psicología, siendo una herramienta importante para la supervivencia y el aprendizaje. Por ello las emociones cumplen un rol fundamental. Cuanto más intensa es la emoción, más fácil es que ese evento quede grabado en la memoria

Aplicándome el cuento, recuerdo perfectamente qué estaba haciendo el 11-S y cómo las imágenes de las Torres Gemelas detuvieron la vida de todo el mundo frente a las pantallas del televisor, al igual que a mi con mi hija en brazos.

En marzo de 2020 las noticias sobre la propagación del COVID-19 a nivel planetario iban acelerándose con una rapidez y gravedad sin precedentes. 

Madrid fue el epicentro de los casos de COVID-19 en España mientras que en el resto del país se registraban brotes en constante aumento.

Mientras el sistema de salud comenzaba a colapsarse, se declaraba un confinamiento a escala jamás conocida. Todos los países cerraron sus fronteras, limitando los intercambios internacionales al mínimo, y suspendiendo actividades sociales, educativas y económicas.

Nuestra vida cambió definitivamente y aunque pareciera que lo hemos superado y casi olvidado, aún persisten secuelas.

El uso de plataformas digitales, del teletrabajo y de las actividades de ocio en línea encontraron el momento perfecto para desarrollarse e imponerse en el nuevo escenario mundial. 

Las consecuencias a nivel de la salud persistieron en lo que ese llamó “COVID prolongado”, es decir los efectos posteriores a la enfermedad como la fatiga extrema, la dificultad para respirar, el dolor en las articulaciones, problemas cognitivos (como la niebla mental) y trastornos del sueño.

También, el impacto de la Pandemia en la salud mental, que todavía afecta a las personas que padecieron la enfermedad, estando internados en absoluto aislamiento, o bien de aquellos que perdieron a sus familiares, en el hermetismo y la desinformación del momento. 

En este sentido y con mayor gravedad. el aislamiento social afectó especialmente a los colectivos más vulnerables: enfermos crónicos, personas mayores, niños y discapacitados.

La educación enfrentó enormes dificultades para adaptarse a la enseñanza online. Profesores, padres y alumnos debieron improvisar sobre la marcha el uso de las plataformas digitales para darle continuidad al ciclo lectivo, mientras que por otra parte, se hizo indispensable gestionar la ansiedad de niños y adolescentes confinados las 24 horas, durante meses. 

La administración política de la Pandemia ha dejado al descubierto la incompetencia de las Instituciones para enfrentar una catástrofe de estas magnitudes.

La manipulación de la información, la desigualdad en el acceso a la salud, los mensajes contradictorios sobre las víctimas, el tratamiento de los residentes geriátricos, el uso de las vacunas, mascarillas y los negocios orquestados sobre la urgencia y la desesperación, convirtieron aquel fatídico 2020 en uno de los momentos históricos más relevantes de la humanidad. 

El ser humano ha demostrado lo mejor y lo peor de si mismo, y entre los hechos más desopilantes y hasta vergonzantes ha sido la compra compulsiva de papel higiénico, dejando las góndolas de los supermercados vacías.

Según estudios sociológicos, tal comportamiento de manada desveló nuestra vulnerabilidad psicológica colectiva ante la amenaza de escasez, siendo que abastecerse de este producto en nada podía significar poner al resguardo la seguridad de las personas.

¿Seremos la especie más estúpida sobre la tierra? en este sentido parece que sí.

Desde la perspectiva actual podemos rescatar varios aspectos positivos, que efectivamente nos han hecho evolucionar para bien, con todas las consecuencias.

Primeramente, el cese de las actividades demostró que se puede mejorar la calidad del aire y las condiciones de nuestro medioambiente. Y esto ha sido constatado a nivel mundial, gracias al cese de nuestro frenetismo industrial y consumismo sin límite. 

Hemos escuchado y visto pájaros, y hasta animales autóctonos pasearse por nuestras calles como nunca antes.

También hay que rescatar la solidaridad de muchas personas que, tanto individual como colectivamente, se organizaron en grupos sociales para apoyar psicológicamente a los más afectados. De esta manera se han creado y fortalecido redes comunitarias indispensables para paliar las enormes consecuencias de la Pandemia.

Se visibilizó por primera vez la importancia de la salud mental y del bienestar emocional, destrabando viejos tabúes, prejuicios y estigmatizaciones de una realidad en ese momento generalizada.

Nuevas metodologías de enseñanza se consolidaron con el uso de herramientas digitales interactivas, y el teletrabajo ha permitido una mejor conciliación entre la vida personal y profesional.

Si hay algo que debiéramos recordar por siempre y de forma indeleble, es el papel que jugaron miles de personas por salvar la vida de otros semejantes: personal sanitario en todas sus categorías, investigadores y científicos, personal de logística y distribución, personal en supermercados y tiendas de alimentos, fuerzas de seguridad y emergencia, docentes, desarrolladores de software, trabajadores de la construcción y de servicios básicos. 

A todos ellos, GRACIAS INFINITAS por darle sentido y valor a nuestra humanidad, cuando todo parecía estar perdido. 

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LA EQUILIBRISTA – Podcast #1 https://gabrielacastillo.es/la-equilibrista-podcast-1 https://gabrielacastillo.es/la-equilibrista-podcast-1#respond Mon, 24 Feb 2025 22:35:47 +0000 https://gabrielacastillo.es/?p=17746 Escuchar el Post ahora LA EQUILIBRISTA – Podcast #1 A mis cincuenta y pico, y con nuevos proyectos Para empezar, he querido dedicar mi primer podcast a las personas de entre 40′ y 50′ años que todavía sienten que están a mitad de camino de convertir sus sueños en realidad. En esta etapa, cada uno… Leer más »LA EQUILIBRISTA – Podcast #1

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LA EQUILIBRISTA - Podcast #1

A mis cincuenta y pico, y con nuevos proyectos

Para empezar, he querido dedicar mi primer podcast a las personas de entre 40′ y 50′ años que todavía sienten que están a mitad de camino de convertir sus sueños en realidad.

En esta etapa, cada uno enfrenta una situación distinta, favorable o adversa en temas de salud, de ánimo, de su situación profesional y familiar.

La realidad es absolutamente dispar dependiendo también, de las experiencias que nos han marcado, de los derroteros y encrucijadas a las que nos hemos enfrentado en casi la mitad de nuestra vida

En esta primera intervención y como novata en el circuito de los podcaster, me focalicé en “donde estamos parados”, para poder recalcular nuestros objetivos, plazos y medios, aunque no tengamos las mismas fuerzas ni las energías de hace una década atrás.

O bien pensemos que ya estamos en el tramo final irreversible donde nada puede cambiar, y para qué tanto esfuerzo.

Primeramente, es necesario realizar un análisis concienzudo de nuestros puntos fuertes y de los logros obtenidos con una mayor o menor grado de satisfacción. 

Haciendo un paralelo con la generación que nos precedió, recuerdo a mi madre quien me llevaba 30 años de diferencia – la misma edad que le llevo yo a mi hija- y su valor de animarse a iniciar un proyecto de negocio de venta de ropa de niños, siendo un desafío inmenso para una mujer con 4 hijos que atender. 

Las circunstancias económicas y políticas de Argentina fueron siempre un desastre y animarse a invertir en un negocio era una aventura que podía salir bien o muy muy mal, sin términos medios.

Podemos entender que los desafíos de hoy son distintos y nos encontramos además inmersos en un mercado laboral y profesional siempre cambiante, con mayores desafíos y restricciones cuando creímos, hace 3 décadas atrás, que estudiando una carrera podríamos gozar de una posición mucho más ventajosa que la de nuestros padres. 

Contradiciendo aquel dicho popular de “tener la vaca atada”, muchos hombres y mujeres de mi generación, todavía están viviendo un constante vaivén profesional y personal.

Se suman también aspectos de salud que son fundamentales considerar y que en otro momento no merecían nuestra preocupación, porque el cuerpo parecía que podía aguantar cualquier embate.

En estos 40′ y 50′ se siente cierta ralentización de la energía y en el caso de las mujeres, los cambios hormonales de la menopausia, nos lo ponen aún más difícil.

La soledad del nido vacío, con nuestros hijos ya independizados, nos enfrenta a una etapa en la que ya no sabemos por quién seguir dando lucha.

Por una parte deseábamos que llegase el momento de disfrutar de nuestra libertad, pero después no sabemos cómo gestionarla.

Debemos plantearnos qué hacer de nuestro tiempo y hacia donde dirigir los esfuerzos en esta etapa crucial de la media vida hecha.

Sin sentirnos demasiado jóvenes ni demasiado viejos, necesitamos hacer balance.

Para quienes venimos con la inercia del hacer y no bajar los brazos, tal vez sea saludable aflojar la marcha de esta incesable autoexigencia que nos pasa factura en otros aspectos, como la salud física y mental.

Ha llegado la hora de recuperar la ilusión por hacer las cosas que hemos desechado, o que simplemente dejamos para más adelante, sin haberlas considerado siquiera.

El aprovechamiento de las redes sociales nos posibilita abrir nuestro círculo cercano a un círculo más amplio de personas con el que podemos coincidir en gustos y aficiones.

Habiendo transitado una situación dolorosa a nivel personal, le planté cara y tomé cartas en el asunto.

En 2021 decidí re-conectarme con la naturaleza y para ello contacté con grupos en redes sociales que realizaban senderismo con perros.

Fueron 2 años estupendos de viajar a diferentes lugares de la Comunidad Valenciana.

Además de cumplir un objetivo jamás imaginado, conocí gente extraordinaria con la que he podido disfrutar de agradables momentos en parajes increíbles.

Todo es cuestión de decisiones pero de nada sirve sin antes reconocer el poder personal para afrontarlo y superarlo.

Ese es el primer paso para salir del estancamiento y vincularnos a personas que tengan un camino recorrido sobre algún oficio, arte, disciplina o afición para compartir tiempo y experiencias.

Profesionales de la ciencia, la psicología, o la filosofía difunden la importancia de ser conscientes de nuestro papel creativo y siempre constante en la búsqueda de iniciativas. 

Recuperar la alegría de hacer nuevas cosas o de desempolvar del olvido aquellas sueños no permitidos, se plantea como clave.

El Podcast LA EQUILIBRISTA es un proyecto que me entusiasma, que me obliga a leer, a escuchar, y a informarme.

Obviamente, me plantea desafíos y me exige estar al corriente de todo lo que sucede en el mundo. 

Animate a participar compartiendo tus experiencias y anécdotas enviándome una carta o un simple comentario a mi correo electrónico info@gabrielacastillo.es

Aquí te espero.

ESCUCHA EL PODCAST ➜ La equilibrista

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SOÑANDO EN MEDIO DEL CAOS https://gabrielacastillo.es/sonando-en-medio-del-caos https://gabrielacastillo.es/sonando-en-medio-del-caos#comments Sat, 11 Jan 2025 10:18:28 +0000 https://gabrielacastillo.es/?p=17680 Escuchar el Post ahora SOÑANDO EN MEDIO DEL CAOS Con todas las estadísticas en contra Hace varios meses que dejé en standby esta afición de escribir, de compartir reflexiones, anécdotas y puntos de vista. Desde octubre del 2024 las cosas no han sido iguales para nadie de mi entorno cercano, amigos y vecinos de Valencia. … Leer más »SOÑANDO EN MEDIO DEL CAOS

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SOÑANDO EN MEDIO DEL CAOS

Con todas las estadísticas en contra

Hace varios meses que dejé en standby esta afición de escribir, de compartir reflexiones, anécdotas y puntos de vista.

Desde octubre del 2024 las cosas no han sido iguales para nadie de mi entorno cercano, amigos y vecinos de Valencia

La tragedia de la Dana que arrasó a los pueblos del sur hace 2 meses y medio, y a escasos kilómetros donde vivo, nos encuentra aún muy lejos de una cierta normalidad.

Pensar que muchos nos hemos salvado por un pelo de semejante catástrofe es algo que no dejo de repetirme. 

Mi actividad docente me lleva a dar clases a varios alumnos de Alfafar, Paiporta, Benetúser, Massanassa, es decir, en el epicentro del desastre.

De haber sucedido el jueves 31 en vez del martes 29 de octubre, yo estaría entre los damnificados o desaparecidos, porque a esas horas suelo trasladarme de un pueblo a otro con total despreocupación.

La ciudad de Valencia quedó al margen del desastre gracias a una obra de infraestructura que se realizó en la anterior inundación de 1957 pero aun así, a la actividad comercial, cultural y de ocio todavía le queda mucho recorrido para recuperarse. 

A contrapelo de la conmoción y la desgracia generalizada, he tenido la fortuna de cumplir un sueño: la de grabar un disco con un gran compositor argentino, Cuti Carabajal, que estaba en España gracias a un compromiso cinematográfico.

Este notable artista de la provincia de Santiago del Estero, y referente de la música folklórica argentina, fue co-protagonista de la película La Estrella Azul que, aprovechando la visita, ofreció varios conciertos en diferentes ciudades del país. 

Sucedió la Dana el mismo día en que el músico debía tomar el tren desde Madrid a Valencia.

Allí quedaba mi sueño truncado, con todas las estadísticas en mi contra. 

El proyecto se desmoronaba a solo 350 kilómetros y volvía al punto cero, con la rabia y la angustia de no saber cuándo podríamos coincidir nuevamente.

Al día siguiente recibimos la noticia de que salía en un bus desde Madrid hacia Gandía (40km de Valencia) y en medio del trayecto pudieron desviarse con otro vehículo hacia Valencia.

Luego de ocho horas a paso lento, con las autopistas abarrotadas de coches destrozados por la fuerza del agua, Cuti pudo llegar junto con sus acompañantes a Valencia. 

Nuestro ánimo no era de alborozo precisamente, aunque sí de alegría por vernos desde aquel enero del 2019 en que nos conocimos en su provincia natal, cuna de la chacarera.

En aquella ocasión compusimos la milonga Certeza, yo como autora de la letra y Cuti como compositor, y aquí nos esperaban nueve canciones más, que fuimos creando y macerando a lo largo de estos años de espera hasta nuestro encuentro. 

Cuando un parto es difícil, el fruto es más grande, más valorado, más agradecido. Pero insisto, no vivimos este milagroso desenlace con una felicidad desmedida, sino con una dicha agridulce  contenida por las circunstancias.

Este disco llevará un sello especial, como tantas cosas de mi vida que no han sido fáciles en ningún sentido. 

Tal vez sirva recordar que el ser humano no tiene nada bajo control, y que reconocerse vulnerable puede abrirnos la cabeza y convertirnos en seres más adaptables, menos rígidos y mucho menos soberbios.

No puedo evitar recordar cuando emigré en 2002 después del corralito. Esa misma sensación de haberlo perdido todo, de quedarse con lo puesto, de no saber qué hacer ni a donde ir. 

La historia tiene infinidad de ejemplos de superación en medio de guerras, crisis y catástrofes de toda índole. Seres humanos que se ponen de pie y en marcha desde el fango, desde la oscuridad más impenetrable, desde el apocalipsis mismo. Esa fórmula existe. 

Empezar un año nos ilusiona con proponernos metas realizables en lo inmediato, objetivos a largo plazo o sueños imposibles sin fecha de caducidad.

Parece que yo seguiré cumpliendo sueños, tal vez porque la música es atemporal y no puede postergar su curso ni su destino. 

 

 

 

 

 

 

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CUANDO LA SANGRE TIRA https://gabrielacastillo.es/cuando-la-sangre-tira https://gabrielacastillo.es/cuando-la-sangre-tira#comments Mon, 19 Aug 2024 22:23:41 +0000 https://gabrielacastillo.es/?p=15843 Escuchar el Post ahora CUANDO LA SANGRE TIRA De árboles genealógicos a bosques infinitos Hace algunos años atrás, no muchos, reflexioné sobre mis orígenes familiares. Hasta donde yo sabía y por relatos de mis padres, la memoria de mis ancestros llegaba hasta mis bisabuelos por ambas partes.  En la vorágine de la vida y el… Leer más »CUANDO LA SANGRE TIRA

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CUANDO LA SANGRE TIRA

De árboles genealógicos a bosques infinitos

Hace algunos años atrás, no muchos, reflexioné sobre mis orígenes familiares.

Hasta donde yo sabía y por relatos de mis padres, la memoria de mis ancestros llegaba hasta mis bisabuelos por ambas partes. 

En la vorágine de la vida y el correr de los años cumpliendo etapas estudiando, trabajando, teniendo hijos, y en mi caso emigrar después, los temas verdaderamente importantes quedan para “algún día cuando podamos”.

Previendo que el ambiente se estaba caldeando en la Argentina de finales de los 90’ con una crisis política y económica despuntando a lo lejos, supuse que algo podría pasar y que había llegado la hora de sentarme con mis padres para armar el árbol genealógico, mientras ellos vivían en mi casa de Banfield. 

Con lápiz, goma de borrar y un buen manojo de hojas de papel reciclado, fui armando el entramado de parientes para un lado y para el otro, hacia arriba, hacia abajo, en diagonal, con flechas indicando cuadros con detalles y especificaciones diversas. 

Así fui agregando hojas, borrando nombres, corrigiendo fechas de nacimiento, etc. y por fin nos quedó un árbol -un poco desbaratado- donde por primera vez pudimos visualizar a toda la familia.

A partir de aquel momento encontré sentido a las fotos en color sepia de los personajes sin nombre que mis padres guardaban en una caja roja en el placard de su habitación. 

Cuando llegué a Valencia, gestioné la nacionalidad española por mi vínculo marital con un argentino nacionalizado español, pero en ningún momento se me ocurrió pensar que podría acceder a este derecho a través de mi propia familia

Allá por el 2019 me pregunté si habría algún familiar lejano por estas tierras. El apellido de donde podría obtener información rápidamente era el de mi abuela paterna, Doña Sara Illobre, de la que tengo un vago pero cariñoso recuerdo, porque ella murió cuando yo tenía 7 años. 

Sin entender cómo suceden los fenómenos de sincronización, me llegó un mensaje al MSN de un hombre presentándose como un pariente asturiano de segundo apellido Illobre que estaba armando el árbol genealógico, fechando su origen en 1700.

Para ello, se estaba poniendo en contacto con todos los descendientes desperdigados por España, Argentina y Estados Unidos con el fin de hacernos llegar un archivo de Excel con el árbol completísimo de la rama gallega y asturiana de los Illobre. 

Nada pudo ser más increíble y maravilloso que este encuentro con el resto del Clan, gracias al empeño y a la genialidad de mi reciente pariente descubierto en las redes sociales.

Hablé por teléfono con él un par de veces. Tenía la edad de mi padre, alrededor de los ochenta y pico, y era un hombre muy simpático y amable que, en la vuelta de su vida, ya jubilado y entregado al cuidado de sus nietos, había pensado en hacernos este regalo a toda la familia. 

Desde entonces, imaginé viajar a Galicia para visitar el pueblo de Illobre en el municipio de Betanzos – La Coruña y por fin, este verano pude cumplir el sueño.

Para mi sorpresa, la pequeña aldea de pocas casas, con su parroquia medieval, sus huertos y gallineros, tiene en lo alto un Pazo -tal como se conoce a las casas señoriales construidas en los siglos XVII a XIX- perteneciente a nuestra familia.

Desconozco cualquier historia que se haya podido engendrar en aquellas tierras, muy anteriores a mis tatarabuelos de los cuales tengo alguna información.

No sabré nunca el nombre ni el destino de los primeros Illobre que llegaron a Betanzos y que luego dieron su nombre a la aldea.

Sin embargo, la geografía de ese lugar y el aire que allí se respira me dieron las pistas para imaginar la vida de aquellos lejanos parientes y vecinos. 

Todos conviviendo en sus casas de piedra, guardando las cosechas en los populares hórreos gallegos, celebrando sus fiestas navideñas y patronales.

Giré la mirada hacia los campos desde donde se ve la Ría de Betanzos. No habrá sido fácil para los emigrantes de aquellos años dejar su tierra y sus seres queridos, a los que tal vez no volverían a ver nunca más. 

Algún día tendré que volar hacia otro destino, muy distinto, para seguir armando el otro árbol de la familia italiana materna originaria de Camagna Monferrato, municipio de la provincia de Alessandria, en la región de Piamonte. 

Quien dice que, por arte de magia, algún pariente Cazzulino me escriba un mensaje y me diga: “Ciao Gabriela, siamo la tua famiglia italiana”.

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